Historia al azar: El regreso de Ron
Regístrate | Recupera tu contraseña
     
     
Menú

RSS de Pottterfics




 
¿Quién ha añadido esta historia a sus Favoritos?
Lo daría todo por ti » De vuelta a casa.
Historia terminada Lo daría todo por ti (R15)
Por adictaapotter
Escrita el Jueves 12 de Febrero de 2009, 09:26
Actualizada el Sábado 5 de Noviembre de 2011, 02:20
[ Más información ]

De vuelta a casa.

Capítulos
  1. Lo siento.
  2. ¿El último amanecer?
  3. Con un poco de ayuda
  4. Algo por lo que luchar.
  5. En problemas.
  6. Me lo prometiste.
  7. El despertar.
  8. Volver a empezar.
  9. Un beso , un sueño y un evento desafortunado.
  10. Revelaciones.
  11. El sonido de tu ausencia.
  12. El recuerdo.
  13. El hechizo
  14. Al estilo de Bellatrix Lestrange.
  15. De vuelta a casa.
  16. ¿Pero qué ha hecho?
  17. Promételo
  18. La noche, la luna y un lago, como testigos
  19. Solo queda decir adiós.
  20. Querida Pequitas
  21. Sabor a traición
  22. Horrocruxes.
  23. Causas y Consecuencias
  24. Ansias de soledad.
  25. Entre espadas y carcajadas
  26. Pesadilla
  27. El viaje
  28. Pendiendo de un hilo
  29. Entre hermanos.
  30. Cartas, guerras y diarios
  31. La noticia de El Profeta
  32. Sueños
  33. Un ángel durmiente
  34. La recta final
  35. Una amenaza silenciosa
  36. Una excursión a Gringots
  37. Invadiendo mentes
  38. Planes de batalla
  39. Hogwarts
  40. La luz dorada
  41. Heroes
  42. Epílogo

Y así, en medio de aquella oscuridad aplastante, sintió como sus pies tocaban tierra. El olor a césped húmedo le impregno el olfato y tardo una milésima de segundos, en darse cuenta que estaba en medio de una tormenta, pues la lluvia helada caía con fuerza y le empañaba los anteojos.

Todo eso en tan solo una milésima de segundos, pues apenas hubo apoyado los pies en la tierra húmeda, salió despedido hacia atrás, como si hubiera chocado con una gran burbuja invisible. Aturdido a causa de la caída, y adolorido por los vestigios de la maldición Cruciatus, escudriño la penumbra, en busca de aquello contra lo que había chocado. Algo que parecía un poco difícil, ya que llovía tanto que no podía ver ni a dos centímetros de distancia.

-¿Dobby?¡Dobby! - Exclamó de repente Harry, al sentir como algo pequeño y saltarín, pasaba por encima de él.

-¡Harry Potter!- Chilló Dobby con su voz aguda y desafinada.

-¿Dónde estamos Dobby?-Pregunto Harry, volviendo a escrutar a su alrededor, dispuesto a ver algo, cualquier indicio de vida, cualquier sonido, alguna señal de que alguien había sobrevivido al ataque de los Mortifagos…

-Donde usted le pidió a Dobby, señor.-Dijo Dobby con voz ferviente.- Pero me temo que alguien ha puesto un hechizo con alguna protección que Dobby no conoce, señor.

Harry asintió con la cabeza, y miro entorno a así, dándose por vencido, pues era obvio que no lograría divisar nada por mucho que mirase.

Entonces el muchacho creyó divisar, entre la cortina de lluvia helada, una pequeña luz, que se fue intensificando más y más.

Protegiéndose la cara con una mano del inesperado resplandor luminoso, Harry escuchó una voz muy familiar, confundida bajo el chisporroteo de la lluvia.

-¿Quién anda ahí? ¡Identifíquese!

-¿R-ron?- Preguntó Harry dubitativo

Vió que la luz se apartaba unos centímetros de su cara y divisó a un muchacho pelirrojo, alto y muy pecoso, que sostenía la varita con el foco de luz, que lo estaba encegueciendo.

-¿Harry? ¿Eres tú?- Musitó Ron, acercándose rápidamente.

Harry intentó ponerse de pie, pero ahogando un gemido de dolor, volvió a caer al suelo.

-¡¡Harry!!- Gritó Ron, pues había llegado a su lado y soltó un grito de estupor al reconocer a su mejor amigo. Se agacho a su lado y lo abrazó con fuerza.

-Creí…Creímos…- Susurró Ron mientras lo abrazaba y estrujaba con fuerza, su empapada chaqueta.

-Tranquilo, estoy bie…- Empezó a decir Harry, pero no termino la frase, pues Ron no había sido el único en llegar a su lado y ahora cinco personas paradas en torno a él, bajo la lluvia helada, lo apuntaban con la varita mágica.

-¡Desma…!-

-¡No! Remus, es…Es Harry, ¡Harry Potter!- Dijo otra persona con voz jadeante que también se había acercado, y al que Harry reconoció como el señor Weasley, a juzgar por su pelo pelirrojo, cubierto por las canas prematuras.

-¿Qué? - Pero entonces se acercó mas y hizo un movimiento brusco que Harry no entendió, pero segundos más tarde, tenía la varita de Lupin apuntándole fijamente el corazón.- ¿Que se encontraba en la esquina de mi escritorio cuando Harry Potter vino a verme por primera vez?¡¡Contesta!!

-Eh…Un Greendelaw en un estanque de agua. ¿Verdad?

-Es el.-Musitó Remus al  tiempo que en su rostro se dibujaba una sonrisa de alivio y el también se acercaba a abrazar a Harry.

-Hay que entrar, Remus. El tiempo es desastroso y no es conveniente estar afuera a estas horas.-Afirmó el Sr. Weasley con gravedad.

-Creo que debemos interrumpir los encantamientos que impiden aparecerse aquí, Arthur. -Añadió Lupin. Pero al ver la cara que ponía Harry, agregó- Sera solo por unos segundos. Aparte, no estoy seguro de que puedas moverte por tus propios medios.- Dijo Lupin severamente.

-Me encuentro perfectamente.-Intentó protestar Harry, pero Lupin ya se dirigía hacia la casa, y describía amplios círculos con la varita mágica.

 Al cabo de unos cuantos minutos, tal vez unas horas o una eternidad bajo la lluvia helada, a Harry lo trasladaron nuevamente a su habitación en la casa de Muriel.

De inmediato se acercó con paso corto y rápido, el sanador Smith, preparado para ponerle la intravenosa y los demás repulsivos aparatos que tanto conocía. Pero al ver la expresión de Harry, al parecer cambio de opinión, porque  le dijo con la voz que pretendía sonar amable, convertida en un susurro:

-Creo que ya no los necesitas. Pero al menos déjame ponerte la intravenosa. Por la mañana te la quitare.

Harry aguanto la respiración, mientras aquel sanador que por cierto le comenzaba a caer bastante mal, le pinchaba el brazo con una pequeña agujita.

Se volvía a sentir bastante mareado, y por un momento creyó innecesaria una poción para dormir. Pero se estremeció al pensar de que podrían tratar sus pesadillas esa noche, y se bebió la poción que Smith le ofrecía de un solo sorbo.

El efecto fue inmediato; Las majestuosas cortinas le hacían guiños, la lluvia parecía silbar y sus sueños comenzaban a difumarse en la infinita oscuridad de esa noche de tormenta.

 

¡Hola gente! ¡Hola comunidad Potterfics! ¿Cómo están? Espero que bien.

Pues si que me he tardado para publicar este cap., pero he estado sumamente ocupada, con esto de la emergencia sanitaria. Pero veámosle el lado positivo… ¡Más tiempo para escribir! ¡Jajá!

Bueno un mensaje a los Harry Argentinos. Mucho, pero mucho cuidado con la gripe A, a cuidarse mucho, ¡queridos lectores!

¡Un abrazo de oso y nos vemos en el próximo cap.!

Recuerdo lo de las rr, que por cierto me encantan, dejen muchas!!


« Al estilo de Bellatrix Lestrange. Comenta este capítulo | Ir arriba ¿Pero qué ha hecho? »


Potterfics - Harrylatino
Potterfics es parte de la Red HarryLatino





Todos los derechos reservados. Los personajes, nombres de HARRY POTTER, así como otras marcas de identificación relacionadas, son marcas registradas de Warner Bros. TM & © 2003. Derechos de publicación de Harry Potter © J.K.R.